Hostelería · Comida para llevar

Diseño web para sistema de pedidos de bocadillos en Marbella

Un configurador de bocatas personalizados que envía los pedidos directos al WhatsApp del negocio. 20+ pedidos en los primeros 2 días, sin campaña ni anuncios.

Resultado clave
+20 pedidos en las primeras 48 horas
Diseño web para sistema de pedidos de bocadillos en Marbella — Proyecto web
El reto

01Una tarjeta de visita no iba a hacerlo

Bocata Box arranca en un polígono de Marbella con una idea clara: bocatas calientes para los trabajadores de la zona en la pausa de comer. Una cocina pequeña, un producto bueno y una franja horaria muy corta para vender.

Cuando nos llamaron pedían una web corporativa — un escaparate online con el menú y el teléfono. Pero el contexto mandaba otra cosa: trabajadores con media hora de descanso no paran a llamar ni a leer un PDF. Piden desde el móvil mientras caminan al taller o al almacén.

Lo que hacía falta no era una tarjeta de visita digital. Era un canal de venta que entendiera el bocata personalizado — pan, proteína, extras, salsas — y que metiera el pedido por WhatsApp antes de que el cliente se arrepintiera.
Lo que construimos

02Un configurador de bocatas conectado a WhatsApp

En lugar de una web-menú, construimos un configurador paso a paso. El cliente elige pan, proteína, extras y salsas; la web calcula el precio; el pedido se manda al WhatsApp del negocio ya escrito, con la hora de recogida y los datos del cliente. Todo en la web, sin apps, sin login, sin llamadas.

Catálogo de especialidades

Los bocatas de la casa tienen su ficha fija con precio cerrado. Un clic y al carrito. Para el cliente que ya sabe lo que quiere — la mayoría, de hecho — la decisión son dos toques.

Configurador de bocata personalizado

Pan, proteína, extras y salsas, cada uno con su propio precio por tipo de pan. El usuario monta su bocata como en un mostrador, ve el total actualizarse en tiempo real y añade al carrito sin salir de la pantalla.

Pedido directo al WhatsApp del negocio

Al confirmar, la web no manda email ni formulario: construye un enlace wa.me con el pedido ya escrito — qué bocata, qué ingredientes, qué precio, qué hora de recogida — y abre WhatsApp en el móvil del cliente. El negocio recibe el pedido formateado y confirma en un hilo que ya conoce.

La web acabó donde viven los pedidos: en WhatsApp.

// decisión de arquitectura

Back-end de pedidos en WordPress

Cada pedido queda registrado como CPT pedido en el admin de WordPress. El dueño ve el histórico desde su móvil, con columnas para hora de recogida, total, cliente y estado. No hay un ERP — no hace falta. Hay una lista legible y filtrable.

Email de aviso automático

Además del WhatsApp, se dispara un email a la cocina con el desglose completo. Red de seguridad por si el móvil está lejos del plancha.

Horario abierto / cerrado inteligente

La web sabe cuándo el negocio está abierto y cuándo no. Si el pedido llega fuera de horario, se avisa antes de confirmar y se propone la siguiente franja disponible. Se acabaron los pedidos a medianoche que nadie prepara.

Plugin vertical que no toca el core

Toda la lógica de pedidos vive en bocatabox-core, un plugin vertical específico de este negocio. El starter-core — la base reutilizable — queda intacta. Si mañana arranca otro negocio parecido, se cambia el vertical sin tocar la base.

De idea a 20 pedidos en 30 días.

// resultado del sprint

Resultados

03Lo que pasó después del lanzamiento

Lanzamos sin campaña, sin anuncios, sin influencers del polígono. El cliente mandó el enlace por WhatsApp a tres grupos de trabajadores de la zona y el primer pedido entró a los pocos minutos. En 48 horas se superaron los 20 pedidos sin una sola llamada para aclarar ingredientes — el desglose del configurador lo evitaba.
30días
De primer contacto a producción
20+
Pedidos en las primeras 48h
0
Llamadas para aclarar pedidos
100%
Pedidos con cliente y hora definidos
Más allá del número, el cambio fue de categoría: el negocio pasó de «bocadillería que iba a tener web» a «bocadillería digital» desde el primer día. El canal de venta nace con el negocio, no como parche posterior.
Cómo trabajamos

04Proceso en cuatro semanas con pivote incluido

Semana 1 — descubrimiento y pivote. Empezamos con el brief de web corporativa y una reunión de dos horas en la cocina del local. Entendiendo cómo compran los trabajadores del polígono, cambiamos el alcance: de corporativa a sistema de pedidos. Mismo presupuesto, otra estrategia.

Semanas 2 y 3 — catálogo y configurador. Modelado del dominio (producto, ingrediente, taxonomías pan / proteína / extra / salsa) y seeders con el catálogo inicial del cliente. UI del configurador en paralelo, con precio calculado en cada paso.

Semana 4 — pedidos, WhatsApp y lanzamiento. Endpoint REST del pedido, email al negocio, builder de URL de WhatsApp, horario de apertura y pruebas con pedidos reales. Lanzamiento en abierto un jueves; el primer pedido real entró antes del viernes a mediodía.
Antes y después

05La transformación

Antes: un negocio físico a punto de abrir con la intuición de que la web «iba a ser importante», pero pensada como tarjeta de visita. Un PDF con el menú y un botón de WhatsApp — el mínimo esfuerzo, la mínima diferencia.

Después: una cocina que abre el móvil, ve los pedidos formateados, confirma la hora y despacha. El cliente elige su bocata desde el banco de trabajo y recoge veinte minutos más tarde. El negocio existía hacía una semana y ya operaba como si llevara un año.

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